Historia
Acolman aparece desde la época prehispánica como un asentamiento fundado por los acolhuas y vinculado con el señorío de Texcoco. Las fuentes municipales recuerdan su importancia regional y su antiguo mercado, reconocido por el intercambio de itzcuintles.
Durante el siglo XVI, franciscanos y agustinos participaron en la evangelización. La construcción del conjunto de San Agustín dejó uno de los testimonios platerescos más destacados del centro de México y convirtió a Acolman en un referente del patrimonio virreinal.
La historia municipal también se enlaza con Tepexpan, donde se encontraron restos humanos junto a fauna antigua, y con Cuanalán, comunidad que conserva expresiones como el Xochipitzahua. Hoy estos relatos conviven con el crecimiento metropolitano.




